• Exportaciones y importaciones nominales se estancan en el primer bimestre. En términos reales, las primeras caen y las segundas crecen aún con cierto vigor.
  • El déficit comercial sigue sin mejorar pese a las rebajas del tipo de cambio y el petróleo: en el acumulado a doce meses, el desbalance nominal alcanza el 2,3% del PIB y el real el 2,8%.
  • Aunque se moderan los déficits energético y externo a la eurozona, empeoran de forma simétrica los superávits no energético y frente a nuestros socios.
  • La falta de mejora de los saldos agregados parece deberse a distintos factores. El ahorro en la factura energética está siendo inferior al esperado; la rebaja del euro compite con depreciaciones paralelas de nuestros socios comerciales; la desaceleración de emergentes está trabando su demanda sobre nuestras exportaciones; y la recuperación de la economía española está conllevando una relevante (aunque decreciente) transmisión hacia las importaciones.

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